9.17.2013

EL NUEVO "NUEVO PERIODISMO"

(Artículo aparecido en El Miardor, el 26 de Julio de este año)
Por Daniel J. Rodriguez, miembro de La Sierpe y el Laúd.
El grupo literario ‘La Sierpe y el Laúd’ cuenta, entre sus miembros, con profesionales de la información y estudiantes del periodismo. Un oficio muy cercano al mundo de la literatura y que ha dado a alguno de los más grandes escritores de la historia.

Leo una entrevista al escritor Arturo Pérez Reverte. Es una entrevista inusualmente amplia, con preguntas que van más allá de lo típico y lo tópico. En ese mismo magazine, pocas páginas atrás, pocos cafés atrás, disfruté de un largo artículo dedicado a Gil de Biedma, “el poeta seductor”. Ese texto gozaba de una excelente prosa, casi un orgasmo de palabras que danzaban aquí y allá ante mis ojos en una tarde de este julio que parece no llevarse bien con el sol. Como digo, un texto de esos que recortas y guardas en un cajón. Quizá para no leerlo más, pero lo guardas. Lo dejas allí, existiendo. Quién sabe hasta cuándo.
Sin embargo, parece que con la llegada de internet, y por ende, de los medios de comunicación online, se ha comenzado a escuchar aquello de que el periodismo está perdiendo calidad. Es cierto, la inmediatez que demandan los usuarios a los medios de comunicación online hace que encontremos, de manera habitual, crónicas y noticias que dejan mucho que desear. Escasa documentación, contenido incorrecto e incluso faltas de ortografía “apuñalan” al arte de informar. Un oficio que cada día goza de peor “prensa” (permítanme el juego de palabras) entre los usuarios. 
Pudiera parecer que este es el final. De hecho, algunos apocalípticos así lo afirman. Sin embargo, no hay que ser docto en materia periodística para tener sólidos argumentos contra aquellos que defienden que el “buen periodismo” ya no existe. 
La plataforma online pone a disposición del periodista un arma con la que no había contado hasta ahora: espacio. Ya no existen límites. No hay que ajustarse al lugar que el editor dejaba en la página del periódico o al tiempo que el locutor ofrece para cada una de las secciones del programa radiofónico. Internet es un espacio sin espacios. Y esto permite al profesional de la información la posibilidad de jugar con la prosa. Olvidando, en cierta manera, aquellas reglas que el periodismo ha estado utilizando desde siempre: Ser corto y conciso.
En este contexto, nacen nuevas iniciativas que se acercan a aquel movimiento que surgió a mediados del pasado siglo en América, el New journalism. Una forma de “hacer actualidad” que contemplaba la posibilidad de introducir una dimensión estética basada en cuidar el lenguaje y el estilo hasta convertir el texto en una obra de gran calidad literaria. Sin perder de vista, claro está, la fidelidad al hecho informativo narrado. 
Estas fórmulas actuales, que nacen con gran fuerza en Hispanoamérica, tienen representación en España. Importantes firmas del periodismo nacional, como las de Ramón Lobo o Enric González, ya trabajan en textos largos, cuidadosamente escritos, que envían a estos nuevos medios. El verdadero reto ahora es educar el gusto de los lectores por este tipo de informaciones. 
Como consumidores habituales de prensa, tenemos que exigir a nuestros periodistas un ejercicio óptimo de su profesión y no debemos apostar por una inmediatez que va en detrimento de la calidad.
Obviamente, la prensa escrita quizá no pueda apostar por estas largas crónicas y elaboradísimos reportajes (aunque en el debate sobre el roll que ha de asumir este tipo de prensa en la actualidad no se descarta esa posibilidad) pero esto no debe ser condición para que soportemos textos que no son propios de lo que esperamos de un verdadero periodista. 
Y por supuesto, no olvidemos estos nuevos medios como ‘Etiqueta negra’, ‘Jot Down’ o ‘El puercoespín’, o a editoriales como ‘Libros del K.O’ que ofrecen interesantes artículos culturales, sociales y políticos. Estas nuevas plataformas publican textos más cercanos a la excelencia literaria de periodistas como Gabriel García Márquez o Truman Capote que al pobre becario del medio online de moda, que tiene 3 minutos para escribir la crónica de la última sesión plenaria del Congreso.

1 comentario:

CARLOS GARGALLO dijo...

Un artículo muy interesante, gracias por aportarlo, un saludo.