5.12.2013

LA COLECCIÓN ACANTO DE LA SIERPE Y EL LAÚD EN EL INSTITUTO CERVANTES DE TOULOUSE


   
 (Por Antonio Piñera, miembro de La Sierpe y el Laúd y Profesor de español en la Sección internacional esapñola de Toulouse)                                                                    
Cuando te vas, reclamo
una acuciante voz que te requiera.
Una amorosa y cálida palabra
que hasta mí te devuelva.
(Josefina Soria. Es mi fiesta y lloraré si quiero. Acanto, nº 8. La Sierpe y el Laúd)
Se rebeló y no pudo/ vencer al enemigo/ su orgullo doblegó/ pero era tarde Versos como estos de Salvador Moreno en su libro De las vanidades, nº 3 de la Colección Acanto de la Sierpe y el Laúd, estarán ahora al alcance de la mano de los españoles y amantes de nuestra cultura  que viven en la ciudad de Toulouse.
En la biblioteca del Instituto Cervantes de Toulouse se encuentran los ejemplares de cada uno de los títulos editados en la colección Acanto de la Sierpe y el Laúd. La biblioteca Manuel Azaña, presidente de la II República Española, exiliado al otro lado de los Pirineos y enterrado en la vecina ciudad de Montauban, alberga más de 15.000 volúmenes de literatura hispanoamericana, 150 títulos de publicaciones periódicas, 4000 títulos de películas, 1300 discos e innumerable material para la enseñanza del español. Entre ellos también están catalogados los ejemplares de nuestra colección Acanto.
La gran colonia española procedente del exilio al que le obligó la pérdida de libertades en la España de la última dictadura, apenas podrá ya disfrutar de ella, porque el tiempo ha hecho que su número sea ya testimonial. Sólo sobreviven unos cientos. Sin embargo, sus hijos y nietos, que en la mayoría de los casos mantienen un fuerte compromiso con la causa que hizo que sus vidas cambiaran de forma radical, se sentirán muy identificados al leer: “me olvidé de los días y de las horas/ en que el dolor fue más insoportable/ cuando pasé tan cerca de la frontera/ del otro lado y estaba solo” (1)
Cuánto les habría satisfecho leer a aquellos miles de hombres y mujeres que, muy convencidos de las ideas con las que concebían el mundo y la forma de vivir, después de atravesar la frontera como pudieron y, en la mayoría de casos, con lo puesto,  se instalarían en todo el sur de Francia y muchos en pequeñas viviendas del centro de Toulouse y se reunirán hasta el final de los años setenta en un local cedido por el Ayuntamiento de la ciudad en el 69 de la rue du Taur o en el 4 de la rue Belfort “Desde los cuatro puntos cardinales/ voy buscando un camino de esperanza/ Ella atraviesa muros. Salva/ los abismos de arcilla” (2). En estos pequeños locales, unidos bajo ideologías similares, trabajaron incansablemente por restablecer la democracia en su país y anhelaban la vuelta a una España que les devolviera el derecho a vivir. Muchos de ellos, ya en edad avanzada terminarían por renunciar a la vuelta y descansan en el pequeño cementerio de Saint Cyprien.
Sus hijos, la mayoría muy bien integrados en la sociedad francesa mantienen una estrecha relación  con la cultura española a través de asociaciones, de la Casa de España, del Instituto Cervantes o de la Sección Internacional Española en la que sus hijos pueden cursar estudios de enseñanza primaria y secundaria válidos tanto en España como en Francia.
Esta realidad social, que durante los últimos 60 años ha dado a la ciudad un marcado carácter español con actividades culturales como los festivales anuales de cine Cinespaña (18 ediciones) y Cinemalatino (25 ediciones), conciertos, conferencias, presentación de libros de autores españoles, exposiciones, entre otros, ha cambiado en los últimos años. Ahora, la mayor parte de los 10.000 españoles que viven en la ciudad de Toulouse (17.000 en la región de Midi Pyrénées), según los datos de los españoles inscritos en el Consulado, forman parte de la emigración tecnológica que se ha producido en los últimos años en nuestro país. Es el otro éxodo, el otro exilio de tantos y tantos jóvenes y profesionales que, con la mejor formación  que se pueda imaginar, se ven obligados  a buscar una salida profesional fuera de nuestro país. Esta ciudad con una amplia infraestructura tecnológica, sobre todo en el campo de la aeronáutica y de la investigación aeroespacial, acoge a gran cantidad de españoles que encuentran aquí  trabajo en esos ámbitos. Ellos y sus familiares, además de los estudiantes españoles que cursan sus estudios en alguna de sus cuatro universidades, de los muchos docentes que imparten clases de español, de la amplia colonia sudamericana, sobre todo argentina,  y de todos los hispanófilos  que tienen al Instituto Cervantes como referencia cultural podrán disfrutar, en el imponente Hôtel del siglo XIXde la rue des Chalets, cedido a la colonia de exiliados españoles por un benefactor toulousain,  y en este marco de cultura hispana, de la literatura digna y de calidad que ofrece nuestra colección Acanto. Aunque socialmente mejor integrados, a veces, sentirán la necesidad de leer en Manuel Dato  “hay días como hoy/ que me ataca la tristeza/ que me asalta la nostalgia/ que me hiere el silencio/ y entonces me recojo/ a la sombra de un poema” (3) y así, poder pasear por la gran Place du Capitol pudiendo decir en voz alta y sin complejos “estamos en esta explanada donde la historia grita” (4)
(1)      García, Pascual  (2010) Cita al anochecer. Acanto, nº 2. La Sierpe y el Laúd. Cieza
(2)      Soria, Josefina  (2012)   Es mi fiesta y lloraré si quiero. Acanto, nº 8. La Sierpe y el Laúd. Cieza
(3, 4)  Dato Buitrago, Manuel (2009) Last Autumn’s Dream. Acanto, nº 1. La Sierpe y el Laúd. Cieza

3 comentarios:

CARLOS GARGALLO dijo...

Estupendo es una magnífica difusión, un abrazo.

José Ato dijo...

!!Enhorabuena!! sois internacionales y en el Instituto Cervantes nada menos.

Anónimo dijo...

Magnífica noticia. Y merecida.
César Ibáñez