3.31.2015

PREMIO DE POESÍA MANUEL DATO EN EL COLEGIO JUAN RAMÓN JIMÉNEZ DE CIEZA


Nos alegramos mucho de esta iniciativa que ha tomado el colegio donde enseñó (y no sólo contenidos curriculares), nuestro amado compañero.
Para recordar la memoria del maestro del colegio Juan Ramón Jiménez de Cieza, y gran poeta Manuel Dato Buitrago (1948-2013), el Claustro de Profesores, el Consejo Escolar y el AMPA del centro, con la colaboración del grupo de literatura La Sierpe y el Laúd al que perteneció el poeta, han establecido un premio anual que lleva su nombre y que premiará a aquellos alumnos que por su calidad literaria, ofrezcan una obra poética que a juicio del jurado establecido sea digna de ganar este premio.
Las Bases establecidas son:
1.- Podrán participar todos los alumnos y alumnas matriculados en el centro educativo durante el presente curso escolar (2014-2015) que cursen de 1º a 4º de ESO.
2.- Los participantes podrán concursar con un trabajo individual, inédito y original. No se aceptarán trabajos colectivos.
3.- Se establecerán dos premios, uno para los alumnos de 1º y 2º, y otro para los de 3º y 4º,  cuyo fallo determinará un Jurado formado por personal docente del Departamento de “Lengua, Literatura”, AMPA del Colegio y un miembro del Grupo de Literatura La Sierpe y el Laúd.
4.- El concurso tendrá su fallo en la semana del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor y los trabajos se expondrán en esa semana.
5.- La extensión de la obra presentada será de 10 a 30 versos.
6.- La temática y métrica será libre.
7.- Los trabajos se podrán presentar hasta el 10 de Abril.
8.- El poema ganador podrá ser publicado por parte del centro educativo en su página web o donde estime conveniente, si lo considera oportuno.

3.27.2015

JESÚS CÁNOVAS, GANADOR DEL XIX PREMIO DE POESÍA AURELIO GUIRAO

Ya tenemos ganador del decimonoveno Premio nacional de Poesía AURELIO GUIRAO. Se trata del poeta natural de Hellín (Albacete), aunque unido estrechamente a Murcia,  JESÚS CÁNOVAS MARTÍNEZ.

Su poemario "OTRA VEZ LA LUZ, PALOMAS", es el libro ganador de este prestigioso premio en el que la Sierpe y el Laúd colabora desde su inicio, publicando desde el 2010, el poemario ganador en su colección de libros ACANTO.

Damos fe de que ha sido difícil el fallo del Jurado por la calidad y cantidad de poemarios recibidos. Queremos por lo tanto felicitar a todos los participantes y animarlos para la edición del próximo año.

Coincide que conocemos y queremos desde hace muchos años a Jesús Cánovas, poeta de hondo sentimiento y muy larga trayectoria literaria, por lo que nos alegramos mucho de su éxito.

¡Enhorabuena!

3.23.2015

ENCUENTROS en el 50 ANIVERSARIO del IES DIEGO TORTOSA


Nuestro Grupo de Literatura La Sierpe y el Laúd colabora este año con el 50 Aniversario del IES Diego Tortosa de Cieza con varios actos entre los que están la organización, junto con el Dpto. de Lengua y Literatura del IES, de unos ENCUENTROS entre escritores que fueron alumnos de ese centro educativo y alumnos actuales.
Así, el día 16 de marzo tuvo lugar el primero de ellos con el antiguo alumno y escritor ANGEL MANUEL GÓMEZ ESPADA, ganador varios años de los Premios Literarios que organizaba el instituto durante los 80 y 90.
El próximo día 10 de Abril tendrá lugar el segundo de los encuentros, esta vez con MIGUEL ANGEL ORTEGA, excelente poeta y periodista que fue alumno del IES. 
Y para terminar, tendrá lugar el tercero con la escritora Mª JOSÉ BENITO, narradora de excelente proyección literaria, el día 21 de Abril. 

2.20.2015

ANOCHECE, PLATERO en El Cultural de El Mundo


El prestigioso crítico, escritor y catedrático recientemente fallecido Ricardo Senabre, dedicó su última crítica al Nº 14 de nuestra colección de libros Acanto, Anochece, Platero, del Jorge Cela Trulock.Crítica que ha sido publicada hoy en El Cultural de El Mundo.
Desde aquí nuestro agradecimiento y reconocimiento póstumo a uno de los más grandes críticos literarios de este país.

2.10.2015

UN DÍA DE FEBRERO DE 1981....

En estos días de febrero pero de hace 34 años (1981), nuestro grupo de literatura LA SIERPE Y EL LAÚD, Presentó en el Salón de Actos del Instituto Diego Tortosa de Cieza, el Nº 0 de su Revista Literaria, número dedicado al poeta AURELIO GUIRAO. Fue el libro "Trizas", que recogía una antología del poeta hasta ese momento. Aquella tarde, con poco público, iniciamos un sueño literario que duró como tal hasta el año 2000, en el dimos por cerrada la Revista Literaria LA Sierpe y el Laúd con el número "Veinte años". 

Os adjuntamos una foto histórica del acto. Es el viejo Salón de actos del Instituto, y delante de un bello mural que el propio Aurelio creó para este evento, la mesa que presidió este histórico momento (de izquierda a derecha): Emilio Quintela, Pascual Lucas, Angel Almela, Victorino Polo -invitado que intervino como ponente de la presentación -, Aurelio Guirao y Bartolomé Marcos.
Menos el invitado, todos eran los "padres fundadores" de La Sierpe y el Laúd junto a Jesús A. Salmerón y Francisco Pino, que estaban entre el público.

1.30.2015

XIX PREMIO DE POESIA AURELIO GUIRAO

(Cartel del Premio, de Lorenzo García Miralles)

El IES Diego Tortosa, con la colaboración del Grupo de Literatura La Sierpe y el Laúd, ha convocado el XIX Premio de Poesía Aurelio Guirao con un único premio de 500 euros, placa y publicación del poemario ganador.

Al certamen literario podrán concurrir todos los poetas que lo deseen, presentando obras originales e inéditas bajo plica con una extensión de entre 250 y 300 versos. De temática libre, los poemarios deberán remitirse antes del próximo 15 de marzo al IES Diego Tortosa.

El fallo se dará a conocer el próximo 24 de abril en un acto que se celebrará en el salón de actos del citado instituto.

El poemario ganador se publicará como un nuevo número de la Colección de libros Acanto de La Sierpe y el Laúd.

1.05.2015

HERMANDAD LITERARIA NAVIDEÑA




Desde hace muchos años, puede que más de 20, los miembros de este Grupo Literario La Sierpe y el Laúd, se reúnen cada Navidad para celebrar juntos este misterio de la amistad y la literatura.
Este año fue en Jumilla y nuestro compañero Bartolomé Marcos, hizo la crónica del encuentro sierpero con su personal pluma a modo de aquel seudoperiódico o pliego social que se emitía en Cieza en los años 50 y 60, Palomas y Mariposas, y una vez publicado en El Mirador este último fin de semana, lo editamos aquí por si alguno no lo leyó y lo desea leer, junto a alguna foto.
Gracias a todos por estar aquí y Feliz Año 2015.

Reviviendo Palomas y Mariposas con algún que otro halcón  infiltrado. Crónica social endogámica (II, de tres).

 El domingo, 28 de Diciembre, Día de los Santos Inocentes y fecha consagrada tradicionalmente para la comida navideña de sus integrantes por la Sierpe y por el Laúd (que tan armónicamente coexisten en el grupo literario ciezano desde hace varias décadas) el grupo decidió trasladarse a comer a la ciudad de Jumilla, en atención a una de sus más recientes incorporaciones, la gentil y delicada señorita Aurora Montoya, espléndida mujer y mujer espléndida, a la sazón ejerciente como maestra de Educación Infantil y Primaria en el colegio “Bilingüe” (ya prácticamente lo son todos para no serlo ninguno) “Cristo del Consuelo”,  y jumillana de nacencia y vocación. La de los Santos Inocentes de este año fue una mañana de cielos despejados y fuertes rachas de viento, desapacible y fría, pero esa circunstancia no arredró a los 11 integrantes del grupo que finalmente se llegaron hasta la vecina e industriosa ciudad del vino para pasar una animada velada culinaria en el precioso y acogedor  restaurante Loreto, ubicado en un hermoso caserón  modernista de casi dos siglos de historia, situado en  una calle transversal de la empinada cuesta que conduce al castillo de la ciudad. Sabido es que la Navidad es tiempo de comer y de beber, necesidades primarias donde las haya, a las que –siguiendo al clásico- habría de añadirse el ayuntamiento con fembra placentera (¡ah, Tamayo, pillín!, que le has tomado el gusto a eso del ayuntamiento),  para completar el caleidoscopio de aspiraciones vitales por que se rige y gira un planeta habitado de humana condición.

Y pues esta es crónica social –endogámica por más señas, lo que tiene que ver con mirarse el ombligo (extraordinario pasatiempo universalmente extendido, más aún desde que existen Internet, tuenti, facebuk, linkedin,  tuiter, la Biblia en pasta, El Mirador de Cieza o la madre que nos parió a todos, aunque a cada uno la suya ) - devendría en nada –la crónica, digo- sin referencia a los participantes en el evento, todos ellos socios motu proprio, del grupo literario ciezano La Sierpe y el Laúd, aunque no fueron ni estuvieron todos los que son en el grupo (Rosa, Juan, se os saluda) pero sí que eran todos los que estuvieron, capitaneados por su flamante coordinador desde hace más de 30 años, Ángel Almela Valchs, abuelo y maestro en el colegio Gerónimo Belda en trance de próxima, alborozada (porque está aún en los albores)  y esperemos que feliz y jubilosa jubilación, que asistió acompañado de su gentil esposa, Ana Lucas López. No faltó – o sea, no falté- uno de los pocos miembros fundadores que van quedando, Bartolomé Marcos, junto a su esposa-y  madre de sus hijos- Merche Izquierdo Vázquez. Este tal Bartolomé Marcos se autoimpuso el compromiso de levantar acta o redactar crónica del acontecimiento, aunque nadie se lo pidió, no vayan a creer, siquiera fuere a beneficio de inventario, y por eso estas letricas que ustedes van leyendo. También encontró el cronista en el agradable, cómodo y cálido reservado que nos asignaron en el Loreto a Pascual Gómez, protagonista recurrente de la crónica social de la semana pasada y que lo será de la tercera y última que cerrará este breve ciclo la semana que viene,  periodista digital notable y miembro del grupo literario incorporado en una de las últimas  levas o reclutamientos, gustosos e indoloros, eso sí. Volvió a surgir el asunto del poderoso influjo del  ático (ya saben, está más cerca de la Luna) en el que vive Pascual, en la ciezana Plaza de España, sin que haya podido desentrañarse aún ...y se habló de ello, créanlo ustedes...de cuál será el misterio de ese ático que le ha cambiado la vida a Pascual. Sí que hay, examinando la fachada, una gran “g” que no sabríamos cómo interpretar...si como inicial de Gomis (lo más probable porque se corresponde con el nombre del dueño del local de hostelería ubicado en el bajo), o inicial de Gómez, el apellido de nuestro hombre, o incluso– feliz coincidencia-, la inicial del apellido Guirao, Don Aurelio, profesor y poeta ciezano fallecido en 1996, también amigo de los áticos y ciudadano de las alturas,  y uno de los “cadáveres” exquisitos, que, con justeza y en justicia, junto a Manuel Dato Buitrago, forman parte del obituario vivo del grupo y que con mucha frecuencia firmaba sus obras, sobre todo gráficas, con una sola “G”.  También puede tratarse del famoso “punto G” sobre el que tanto se especula. Seguiremos indagando porque,  sea como fuere, está claro que el edificio tiene misterio. Más aún desde que Pascual Gómez vive allí, en sus alturas.

Integraba también el grupo de comensales  que dieron buena cuenta de exquisiteces de la tierra (valga como ejemplo una sabrosísima hamburguesa de gamba) bien regadas con buenos blancos y mejores tintos de las monastreles jumillanas, otra veterana del grupo, Pascuala Sánchez Bermejo, profesora de Historia, servicialidad full time e intrínseca bondad. Y junto a ellos, una pareja extraordinaria, la formada por Isabel Mascuñán Triviño, delicadeza, sensibilidad, honestidad y entrega, poeta de más que estimable capacidad para la música, la evocación y el sentimiento y Antonio Jiménez Villa, bon vivant, buen conversador cuando se prodiga, persona de gran lucidez mental y sobrada inteligencia práctica, cualidades que heredó de su señor padre, Don José Jiménez Villa, figura histórica en la oficina del IES “Diego Tortosa” (un cordial saludo desde aquí, Pepe...feliz año) Cerrando el círculo, que en realidad fue más bien cuadrada y amplia mesa, savia nueva, con “b” o con “v” igual daría porque María Marín, una de las más recientes incorporaciones al grupo, es mujer en cuyos ojos aún muy jóvenes brilla la luz del conocimiento y la preciosa capacidad del entendimiento y la comprensión. Refinado espíritu musical y también excelente conversadora a la que no se le agotan los temas. Y dejo para el final a Daniel Josué Rodríguez, periodista ubicuo casi siempre y que  sin embargo no pudo estar en la cena de los medios de la semana anterior, totémico bastión para la ensoñación y la bohemia, personaje golémico (no es un error, señores correctores, déjenlo así). Daniel, te explico vis a vis. Tampoco pudo estar María, musa inspiradora del artista, porque Daniel es un artista y además lo parece.

Como habrán advertido, esto iba (bajadlo ya, cabrones) y va,  de hablar de nosotros, sí, señores lectores,  porque al final la madre tierra se nos acabará tragando y bueno es alimentar pequeñita y modesta hoguera de las vanidades y porque hace frío en este invierno rezagado y bueno es un soplo vital de cálido aliento antes de que la vida definitivamente nos fulmine para seguir viviendo ella, hosca, indiferente y ajena. Queridos compañeros y compañeras, in vino, veritas...

Cansa mucho escribir artículos en los que to er mundo é güeno...Con el desenlace del misterio del ático de Pascual serán tres y basta. Y eso si me dejan, porque en medio de tanto “buenismo” ya nadie repara en quién podría ser el halcón infiltrado.

12.18.2014

FELIZ NAVIDAD...


Hoy necesito tu palabra
para no morir en cualquier esquina
de un poema, de una calle del alma.

       Manuel Dato

¡FELIZ NAVIDAD!

11.23.2014

UNA NUEVA EXPERIENCIA LITERARIA HECHA REALIDAD













Agradecemos a todos los que, tanto en Murcia como en Cieza, asistieron y colaboraron con nuestro Grupo, e hicieron posible estos dos actos literarios de altura. 
Gracias por su calor y apoyo.

11.18.2014

INVITACIÓN


Os Invitamos.
En Murcia el viernes 21 y en Cieza el sábado 22, ambos actos a las 19,30 h. 

11.14.2014

EN MURCIA, Y EN CIEZA, PRESENTAMOS EL NÚMERO 14 DE ACANTO.

El próximo Viernes día 21 de noviembre, a las 19,30h. en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia de la capital murciana, tendrá lugar la Presentación del número 14 de nuestra colección de libros ACANTO que contiene la obra Anochece, Platero del escritor y periodista madrileño JORGE CELA TRULOCK, hermano menor de Camilo, de quien Francisco Umbral dijo: el mejor cuentista de mi generación.
El acto estará presentado por los escritores Dionisia García y José Luis Martínez Valero, junto al coordinador de La Sierpe y el Laúd, Ángel Almela.

El día siguiente, Sábado día 22, a las 19,30h., en el Aula de Cultura de Cajamurcia de Cieza, tendrá lugar la Presentación de este libro allí donde hace su trabajo este Grupo de Literatura ciezano de La Sierpe y el Laúd.

Jorge Cela, Madrid 1932. Licenciado en Periodismo. Escribe cuentos, artículos, reportajes, novelas y relatos cortos. Tiene veinte títulos publicados. Desde hace unos años se dedica a las novelas cortas. Quizá podría decirse que vive para escribir pero nunca escribe para vivir. 

Como es tradicional en los actos de presentación de la Sierpe y el Laúd, al final de los mismos se ofrecerá el libro a los asistentes.

A todos los seguidores de nuestro Grupo, a los de la Colección ACANTO y a todos en general, OS INVITAMOS A ASISTIR A ESTOS ACTOS, en el convencimiento de que dada la experiencia vital de Jorge Cela, y su quehacer literario, pasaremos juntos un magnífico momento.

¡QUEDÁIS INVITADOS! 

10.28.2014

MI INFANCIA SON RECUERDOS...

(Fotografía de Canrado Navalón)
(Artículo publicado en El Mirador el 25 de este mes y escrito por el sociólogo, escritor y miembro fundador del grupo de literatura La Sierpe y el Laúd, JESÚS A. SALMERÓN GIMÉNEZ)

A mi madre, in memoriam

En la memoria habitan rincones de felicidad, recuerdos del paraíso: La luz de verano bruñendo los fragantes melocotones, mudando su último verdor en oro; el aire transparente y frío de las mañanas de invierno: los domingos que madre me llevaba de la mano a la primera misa del día en el convento de Las Claras; la huerta en primavera, que cada marzo nos regala la sinfonía de flores que componen sus árboles frutales (albaricoqueros, melocotoneros, almendros, ciruelos…), anegando de luz el breve universo de aquellos días.
Desde muy joven, por esa huerta prodigiosa se aventuraron mis pasos, que se tornaban impacientes al escuchar, al fondo, el rumor de las aguas del río, húmeda serpiente emboscada entre juncos y cañaverales. Era el río Segura, ante el que experimentaba siempre un renovado asombro al acercarme al fragor de su corriente. Cuando cruzaba el Puente de Alambre, tenía que apartar la mirada del fluir incesante de aquellas aguas, atisbadas a través de los costurones y agujeros de los desvencijados tablones del puente, que, vencido por siglos de pasos, carcomido por la codicia del tiempo, a duras penas lograba mantenerse firme al paso del caminante. 
A otro lado del río, la huerta se empina hasta alcanzar el monte que faldea la Atalaya, la mole rocosa que, vertical y poderosa, se irgue sobre el valle. Y allá iba yo, monte arriba, en perpetua búsqueda de aventuras: primero alcanzaba el casón del Tío Perico, antaño venta troglodita, en cuya explanada, junto al habitáculo horadado por puertas y ventanas que hacía de venta, y que refrescaron en su día, según contaban, un pozo artesano y la sombra trenzada de verdes parras, habían celebrado sus bodas y bautizos los ciezanos de la posguerra; ahora sus ventanas se habían convertido en ojos vacíos, en bocas desdentadas sus puertas, costras del monte, oquedades en la tierra arcillosa donde se cobijaban las culebras y los perros asilvestrados, que mostraban sus dientes al visitante desavisado.
Sorteando el aquelarre de los perros, con un palo recio que me había dado mi abuelo para estas, o parecidas, situaciones, seguía escalando la montaña por su lado este, hasta llegar al cerro del Castillo, que da nombre la edificación que lo corona: un castillo de origen musulmán del que sólo queda un triste lienzo de muralla y una torre semiderruida. Bajo el castillo, en su ladera, se halla el poblado islámico de Siyasa que, por aquel entonces, descansaba todavía ignoto bajo tierra. Pasarían algunos años hasta que mi hermano Paco, junto a otros jóvenes aprendices de arqueólogos, encontrarán dos piezas cerámicas con figuras humanas. Tirando de aquel hilo, salió un poblado islámico con 800 edificaciones, que apenas se había tocado desde que sus habitantes, por lo visto, ante lo que se les venía encima, lo cerraran y lanzaran las llaves al fondo de la Historia. (En el lavadero de mi casa, durante algún tiempo, reposó, en un anaquel, una calavera a la que mi madre, en las vísperas del día de los Santos, encendía respetuosamente una mariposa de aceite en señal de oración por el difunto).
Antes de todo aquello, el poblado era para mí tan sólo un cerro pelado, barrido por aires inclementes, en el que tomaba un respiro antes de subir al castillo, cuyo misterio resistía al estado lamentable en que se encontraba. Las leyendas que había escuchado sobre él parecían ulular en el arrastre del viento, y mi corazón se sobrecogía cuando pasaba por la Cueva del Lobo, muy próxima a aquellas paredes derrumbadas. Esta cueva tiene una entrada semioculta entre las rocas, y se desciende a su interior por un estrecho pasadizo que luego se abre de golpe a la bóveda celeste, dejando a la izquierda un inmenso precipicio que parece llegar hasta el fondo del valle, y a la derecha una pared rocosa, casi vertical. El angosto sendero, entre la pared y el vacío, que conduce hasta la salida, al otro lado de la cueva, yo lo recorría siempre con el corazón en un puño, o con los latidos desbocados, pero sin volver la vista atrás, sin arredrarme ante aquel, así me lo parecía a mí, descomunal desafío. Con la última luz naranja del sol bañando la tierra (vencido y desarmado el día por el ejército de las sombras, que se alargaban amenazadoras tras mis pasos), volvía al pueblo donde me aguardaba el estruendoso griterío de los grajos, que volaban enloquecidos, casi a ras del suelo, en el declinar del día. 
El hogareño sonido del entrechocar de los platos al disponerlos madre en la mesa para la cena y su grito pelado al verme, con aquel aspecto desharrapado y cubierto de sangre, como a Cristo cuando lo bajaron de la Cruz, según decía, es lo que más recuerdo del final de aquellas tardes remotas en las que exploraba el mundo. Y, como Ulises al regresar a su verde y humilde patria de Ítaca, olvidaba todos los prodigios que me acontecieron en el día, en el largo viaje de mi infancia.

10.22.2014

Nº 14 DE ACANTO

El Grupo de Literatura La Sierpe y el Laúd quiere informar de que el Nº 14 de nuestra Colección de libros, ACANTO, que contiene una obra del escritor madrileño, JORGE CELA TRULOCK, llevará por título ANOCHECE, PLATERO.

Se trata de un conjunto de relatos breves que conforman un excelente número.

Este libro será presentado el próximo día 21 de Noviembre (viernes), en el Centro Cultural Las Claras que la Fundación Cajamurcia tiene en Murcia, y el día siguiente, 22 de Noviembre en el Aula de Cultura de Cajamurcia de Cieza.

Más adelante os daremos una información más completa sobre el libro y estos actos literarios.

10.13.2014

PEDRO MASSA, CIEZANO: UN CLÁSICO DEL PERIODISMO ESPAÑOL


(Por PASCUAL GÓMEZ, miembro del Grupo de Literatura La Sierpe y el Laúd. Artículo publicado en semanal El MIrador -texto íntegro-)
Periodista, escritor, abogado, comediógrafo, traductor y adaptador de obras teatrales, director de editoriales e historiador, Pedro Massa Pérez (Cieza, 1895; Buenos Aires, 1987) fue considerado el decano de los corresponsales de prensa en el mundo y uno de los grandes del periodismo español. El Grupo de Literatura La Sierpe y el Laúd ofrece unas notas para una biografía, aún inexistente, de este ciezano nacido en la calle Larga que se convirtió en el primer profesional en reunir los premios periodísticos Mariano de Cavia (1933) y Luca de Tena (1936).

Para hacer rubio al moreno hay tintes, pero no los hay para hacer periodista al que no lo es. El periodista tiene vocación o no la tiene. Y si no la tiene, no hay carrera que se la dé. Tiene que curtirse en el oficio, y ha de morir en él pensando que aún no lo sabe todo. Pedro Massa es un ejemplo, sin ir más lejos, que provoca una inmediata adhesión: tal vez sea su temperamento periodístico; tal vez sea ese ardor propio de los hombres arañados por la adversidad; tal vez sea su tolerancia sin límites. Era un ser humano de una inteligencia y de una clarividencia absolutas.

Recién cumplidos sus 38 años, en 1933, ya había ganado un premio Mariano de Cavia por su artículo ‘Sardana en la montaña y sardana en la ciudad’. Tres años después recibiría el premio Luca de Tena por ‘Juguetes’, siendo el primer profesional que obtenía ambos galardones concedidos por el diario ABC. También llegaron más reconocimientos, entre ellos, la Cruz de la Encomienda de Isabel la Católica de manos del rey Juan Carlos I en 1977. Cinco años más tarde recibía también la Encomienda de Número de la misma orden. Él fue el gran periodista español, tan audaz, tan desmesuradamente brillante.

Con tan solo 17 años publicaba su primer libro ‘Realidades y ensueños’ dedicado a personajes relevantes de la sociedad ciezana de su tiempo. Estudió abogacía en Murcia y Madrid y comenzó su fecunda actividad periodística en los diarios El Liberal, Crónica y ABC, manteniendo sus colaboraciones literarias con semanarios murcianos y ciezanos de la época. Transitó con enorme acierto la prensa y dominó como pocos el uso del lenguaje y tuvo una personalidad literaria fuera de lo común. Republicano, en 1933, fue designado por Manuel Azaña gobernador civil de Huesca, abandonando España en plena guerra civil para exiliarse a Argentina.

Vivía retirado desde que en 1981 cumpliera cuarenta y cinco años como corresponsal del diario ABC en Buenos Aires y América del Sur. También escribió en otros periódicos bonaerenses como La Prensa y La Nación, defendiendo con ahínco la cultura española en todas sus manifestaciones y vertientes. Descansaba pues de una trayectoria profesional tan internacional y fructífera como llena de sacrificios, premios y reconocimientos. Abarcó un registro sumamente diverso de retos profesionales como escritor, comediógrafo, traductor y adaptador de obras teatrales, director de editoriales e historiador.

Cuando murió Massa en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1987, su viuda y su hija recibieron las muestras de pésame de amigos, colaboradores y representantes de asociaciones de la colectividad española y del mundo cultural y literario de la capital argentina. Dijeron los periódicos que el decano de los corresponsales de prensa en el mundo falleció a consecuencia de una afección cardio-respiratoria. Nueve años después de su muerte, el Ayuntamiento de Cieza dio su nombre a una calle de la ciudad. Cabe recordar que alivió la nostalgia por su pueblo natal regresando al menos en cinco ocasiones.

El periodista ciezano, muy respetado y querido entre la sociedad bonaerense, labraba la amistad, y tenía muchísimos amigos. Y es que conoció y trató a todos los compatriotas que pasaron por este país Ramón Gómez de la Serna, Clara Capoamor y Claudio Sánchez Albornoz. Además, ejerció como promotor y directivo de algunas de las más importantes instituciones españolas en Argentina como por ejemplo la Asociación Española Patriótica. Fue uno de los más firmes y apasionados representantes de la cultura española en Hispanoamérica, donde ejerció con singular brillantez no solo el periodismo sino también la literatura y el ensayo.

Para elaborar esta reseña ha sido necesario rebuscar en su esquiva biografía hasta levantar acta de una existencia apasionante, no solo por la polifacética personalidad de este ilustre ciezano sino por los destellos brillantes de un periodista consecuente con su forma de ver el mundo y de vivirlo. Pero valga este breve artículo para recordarlo, y La Sierpe y el Laúd, como grupo literario ciezano, tiene a bien referir algunos de sus muchos méritos profesionales y literarios. En su haber tiene un póker de obras maestras: ‘Espíritu y color de España’, ‘Murillo’, ‘Esta España inagotable’ y ‘Españoles’. También dirigió la revista Hispania.

Para Massa, el periodismo debía ejercerse con vigor. Era un defensor de la calidad y de la cultura como valores diferenciadores de los periódicos. No solo fue periodista, sino que reivindicó el papel del periodista. A todos los que trabajaron con él dejó una huella enorme. Sobre él dejó escrito Julián Marías en el prólogo de una de sus obras: “Ese apetito vital que ejerce sin preocuparse demasiado en reivindicarlo”. También dijo que “al volver los ojos hacia España, Massa se siente en franquía frente a los temas y aspectos, próximos, remotos, ilustres, menudos, entrañables y divertidos. Por eso nos da una España tridimensional, con olor y sabor, de excepcional riqueza”.

En palabras de Martín Prieto, “tuvo la rara modestia de calificarse a sí mismo como autoexiliado y jamás se enzarzó en las peleas ultramarinas entre rojos y nacionales; gozaron de su amistad desde comunistas hasta falangistas en tanto en cuanto fueran hombres de bien. Republicano cabal, le vimos por última vez con vida en la embajada de España: ya muy viejito y con dificultades para caminar sin ayuda, se tomó la molestia de no rechazar una invitación oficial para festejar el santo del Rey. Fue un gran hombre, frustrado, como tantos, por el cainismo español, pero tocado por la gracia de los que desconocen la miseria del rencor”.

Pedro Massa Pérez tiene, sin duda, un sitio en la historia del periodismo español, al haber sido capaz de desplegar, con una tenacidad inusual, una trayectoria profesional sobresaliente. La vida de uno de los periodistas españoles más grandes de todos los tiempos se apagó definitivamente en vísperas de la primavera austral de hace diecisiete años. Queda su legado, que fue creciendo en la adversidad del exilio. Una obra total, forjada con rigor y sin concesiones. Se trata de un personaje imprescindible para Cieza que ha de ser recordado como un periodista y escritor de gran talento.


9.24.2014

JORGE CELA TRULOCK, AUTOR DEL Nº 14 DE ACANTO

Es para el Grupo de Literatura La Sierpe y el Laúd una gran satisfacción anunciar que el periodista y escritor, JORGE CELA TRULOCK, será el próximo autor de un nuevo número de nuestra colección de libros Acanto, el que será su Nº 14.

Escritor prolijo con más de 20 libros en el mercado, ganador de Premios literarios como el Ateneo de Valladolid, Principado de Asturias o el Antonio Machado de narraciones breves, Jorge Cela es además de un excelente escritor, un buen conocedor de la vida literaria de este país, tanto por él mismo como por su vida junto a su hermano, nuestro Nobel más cercano en el tiempo, Camilo José Cela. 

En el mes de Noviembre, cuando presentemos su libro de Acanto, tendremos ocasión de oírlo, leerlo y gozar de su grata conversación. 

Más adelante daremos más información de todo este evento literario. 

7.30.2014

...Y SE HIZO LA RUTA MANOLO DATO, ENTRE AMIGOS.























(Fotografías de Galindo, Conrado, Pascual, Motellón,...que hicieron la ruta con casi 100 personas más)
I Memorial Manolo Dato, 27-julio-2014.